Weón!
Alguien explíqueme la reciente actitud extremadamente irritable de nuestra escasamente querida inspectora eterna!!!.
O sea, queshushaesaweá. Mi única hipótesis es que está tratando de retarnos todo lo que cree que no nos retó en los ¿seis? años que nos ha inspectoreado. ¿Será su forma de decirnos adiós?. Es que igual fue brígida esa vez que se enojó por el café en la sala que podía quemar a una pequeña niña desprevenida que misteriosamente se cruzara en nuestro camino; pero cada vez despotrica más contra nosotras.
Y es que ¿cómo es posible que seamos tan irresponsables como para que nuestros padres no vengan a justificar nuestra asistencia?, ¿Cómo no entendemos que somos el ejemplo de todo el resto del colegio?, ¿Por qué insistimos en llevarle la contraria, siendo que ella hace sólo su trabajo?, ¿Por qué somos tan asquerosamente insolentes con ella si éramos tan buenas?
Pero igual hay algo cierto. Parece que nuestro curso ha creado una batalla campal contra la Waty. Como que nuestra tolerancia a su mala onda explotó como un globo de piñata demasiado inflado, que contenía todo el poco respeto que le teníamos.
A estas alturas no sé cómo esa señora llegará a la edad de jubilar, sin tener 20 licencias por estrés.
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